El mapa que
nadie aprueba
desde afuera.
Los puesteros de Caracas —areperos, chicheros, perrocalenteros— llevan décadas dándole de comer al barrio. Pero en internet, ni existen.
“Ningún mapa hecho lejos fue pensado para alguien que cambia de esquina según el día, que en diciembre abre distinto que en julio.”
Al principio pensé en ayudar a los puesteros a montar su info en uno de esos mapas grandes de afuera. Pero ¿qué sentido tiene entregarle nuestros datos a una plataforma donde un equipo a miles de kilómetros aprueba cada cambio una o dos semanas después?
La cosa tenía que ser otra: darle a cada puestero el control directo de su propio perfil, en tiempo real, desde su teléfono.
El dato fresco no lo pone una empresa desde afuera —lo ponen los maperos que están en la calle, comiendo, caminando, viviendo la ciudad.
Esto camina cuando la gente tiene una razón de peso para participar. Acá esa razón son los Perropuntos, los rankings y el orgullo de ser el que más sabe de su zona.
Formalizamos la economía informal sin quitarle su naturaleza. El comercio callejero venezolano no necesita que nadie lo arregle. Necesita herramientas hechas a su medida. 🌭
No es un directorio estático.
Es una herramienta viva.